la cámara de Ansel

Sobreexposición y subexposición son pasos para corregir los errores de Dios al establecer las relaciones entre los tonos (Ansel Adams)

Ansel Adams

Ansel Adams

Creo que no me hubiese gustado ser Ansel Adams. El Ansel original ocupaba tanto espacio que apenas dejo algo de sitio para sus clones.

Tampoco nos dejo muchas fotos por hacer: los sitios que fotografió dejaron de existir en cuanto apartó su mirada de ellos. Ese era su don, o quizás se trataba de una maldición, creaba lugares con tan sólo poner su trípode sobre ellos porque él no hacía fotos, tomaba posesión de territorios que era desconocidos para el resto de nosotros.

Otra cosa distinta hubiese sido ser su cámara. Habría ido a los mismos sitios y visto las mismas cosas que él y, aún mejor, habría visto todo eso con sus ojos. Esos ojos que siempre parecían el inicio de una sonrisa que no terminaba de revelarse.

Anoche soñé que estábamos los dos en una exposición, o una galería, o alguna fiesta. Da igual, un sitio amplio, lleno de instantáneas en sus marcos y gente borrosa moviéndose alrededor de platos con comida. Le enseñaba esas dos fotografías de ahí arriba y él fijaba su mirada sobre mis ojos, no sobre las fotos, como buscando algo que no hubiese aparecido en el encuadre, algo que hubiese escondido fuera de la fotografía sólo para mi.

Estaba allí de pie, a su lado, esperando alguna respuesta y vi como intentaba abrir la boca pero sin que llegase a salir sonido alguno de su garganta. Lo extraño es que no pareció demasiado sorprendido, movió los labios un par de veces más sin resultado y al final me volvió a mirar, casi divertido, se encogió de hombros y se perdió entre la multitud.

Me olvide decirle que estaba muerto, que ninguno de los dos debería estar allí.

12 thoughts on “la cámara de Ansel

  1. Hace unos años vi algunas de sus fotos y me sentí parecido a ti. Busqué algunos de los sitios de dichas fotografías, miradas por otra cámara y la verdad, se veían distintos, con vida, pero no con el mismo brillo, no con el mismo tinte. Su trabajo es impresionantemente bello. Y es genial cuando nos topamos con artistas y obras que nos calan, marcan e inspiran.
    He imaginado conversaciones o más bien, reuniones como la suya, pero con escritores. Al final no resolvemos los misterios del mundo, pero siempre disfrutamos una taza de café humeante.

    El final me maravilló. Muy agudo.

  2. No sabía quién era.
    He tenido que ir a la wikipedia.
    Ahora ya sé quién es.
    Igual está muerto aquí y vivo en otro sitio… ves a saber…

  3. Su extraordinario dominio de la exposición, le permitió conseguir increíbles claroscuros con un nivel alucinante de contraste y nitidez, demasiado perfecto y… muerto para mi gusto. Quizá quiso decirte en tu sueño que muerto estaba más vivo o que no te sobrexpusieras a la oscuridad si querías disfrutar de …la luz ; )

  4. Gracias, Umma1 🙂

    En su época muchos le criticaron por eso, por crear lugares más que por hacer fotos en vez de entregar su arte a defender ideas o representar la realidad que, se supone, es lo que deberían hacer los fotógrafos… A mi me gustaba precisamente por eso, porque supo escapar del mundo real y refugiarse en uno propio, me pregunto que hubiese hecho si le hubiesen dejado un photoshop 🙂

    El último párrafo esta basado en un hecho real 😉 Cuando le conocí, había pasado muchos días viendo sus fotos y me lo imaginaba jubilado y feliz en alguna caballa de Colorado, cuando me puse a leer su vida y comprendí que estaba muerto pensé ya que no habría forma de conocerle.. Ya ves que tonterías.

    Los muertos, Toro Salvaje, mueren en todas las partes por igual, estoy casi seguro. Aunque si nos ponemos tiernos te diría que no murió, se convirtió en fotografías 🙂 La wikpedia se nos llena de muertos, algún día tendrán que empezar a hacer algo de sitio..

    Son fotos, María, que si las hiciesen hoy, pensaríamos que son fruto del retoque y de varias tomas. Y el lo hizo con un gran equipo y mucha técnica y paciencia. Y sí, quizás tanta perfección de una sensación de lejanía, de muerto como dices… Pero también gracias a esas fotos muchos lugares son ahora sitios naturales protegidos… Quizás quisiera decirme eso, que en el sitio donde se encuentra ahora hace fotos llenas de vida y de color 🙂 pero, ya ves, primero debes conocer un poco la oscuridad para poder reconocer la luz 😉

    1. Tienes razón, en todo …
      Yosemite no sería lo mismo sin la proyección que de él hicieron sus fotos.
      Y sí, hay que conocer la oscuridad para reconocer la luz….el exceso de ambas, ciega ; )

      Muchas gracias BEAU!

    2. Me parece interesante el hecho de siempre habrán retractores sobre la forma en que creamos arte o cualquier cosa competente a nuestros gustos. La gente critica una idea novedosa, un concepto repetido, una foto vintage o con demasiado pothoshop. Al fin de cuentas, es la forma en que mostramos nuestra mirada sobre las cosas. Si fuésemos capaz de juntar las piezas, al menos tendríamos una visión más amplia de lo que en verdad es la realidad.
      Seguro que él se fascinaría con la cantidad de filtros, texturas y demás efectos que hay hoy en día. Sin duda seguiría haciendo maravillas, transformando el mundo.

  5. Te leo hoy
    me gusta el texto
    diferente
    me deja pensando y entre el revuelo de palabras
    me voy a dormir…Que los ángeles cuiden tus grandes ideas

  6. Con los años, María me resulta cada vez más complicado diferenciar los lugares en los que he estado de los que no… lo mismo cuando regresas a un sitio conocido y lo recordabas diferente.

    Creo, Kadannek, que en la fotografía el problema ha sido que muchos fotógrafos “consagrados” se han visto superados por un puñado de “niñatos” que en dos minutos con photoshop superaban fotos que a ellos les llevaban meses hacer. Y eso jode, claro, así que se refugian en la pureza del arte para no admitir como válidas ciertas cosas que, se miren como se miren, son igual de arte que lo suyo. Otra cosa, eso sí, es que se ha distorsionado tanto el concepto que parece que vale todo y que nada se puede criticar porque todo es arte.. En fin, como siempre hemos empezado hablando de una cosa y hemos acabado en otra, siempre le buscas la punta a los textos 🙂

    Pues corre, María del Rosario, corre. Lo mismo no te gusta, lo mismo te apasiona, pero seguro que algo te dice 😉

    Gracias, Mucha, ya sabes que de vez en cuando vamos cambiando de registro. Lo que sea con tal de esquivar el aburrimiento 🙂

  7. Miro las fotos.. paso al texto y lo siento todo muy vivo, en blanco y negro pero lleno de colorido. Luego paso a los comentarios y es como si continuaras escribiendo en tu voz y en la que provocas en cada uno de nosotros y solo se me ocurre decirte.. GRACIAS.

    Igual me he ido un poco, pero hoy me he permitido la licencia 🙂

    1. Hey, había perdido este comentario 🙂 usted puede irse por donde quiera, faltaría más.. Los comentarios son precisamente para eso, para terminar hablando de algo completamente distinto a la idea inicial. Soy yo quién debería dar las gracias, la verdad… Un abrazo.

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