esa palabra

esa palabra

Ella estudiaba arquitectura, yo buscaba algo y el destino nos cito en una catedral gótica: ella empeñada en trazar el boceto de unos arcos en su libreta, yo en busca de un fugaz rayo de luz que cruzase la foto en el momento exacto.

No nos vimos, tropezamos en medio de la sala y entablamos un breve tango plagado de disculpas hasta que logramos establecer un orden en nuestras tareas.

Lo reconozco, no era muy buena dibujando, pero tenía una magia especial para captar las dimensiones. Bajo su escala de grises todo tenía mejor aspecto, las luces, el espacio… Todas esas cosas que existen mientras las ignoramos.

A veces sonreía y el tiempo se quedaba congelado en esa sonrisa. Al menos así lo recuerdo… a veces me hago trampas al recordar. A veces prefiero hacerme trampas.

A ella no le gustaban mis fotografías, siempre les faltaba algo. Sin saberlo yo también notaba esa ausencia y llevo desde aquellos días en busca de ese algo que nunca aparece. Cada vez que creo tenerlo en el encuadre se escapa aleteando. Quizás, me consuelo, en eso consista hacer fotografías.

A mi me gustaban las iglesias románicas, ella prefería las catedrales góticas. El románico es más pequeño, me parece más honesto, sostuve a modo de débil explicación.

Ella negó con la cabeza y sonrió con los ojos. En todos mis libros de arquitectura aún no he visto aparecer la palabra honestidad una sola vez.

esa palabra

12 thoughts on “esa palabra

  1. El primer relato del año! Qué alegría que no me hayas hecho esperar. Espero que puedas escribir por montones este año, que se te derrame la tinta de tanta inspiración, pues creo que ese es el deseo y el regalo más honesto que puede dársele a un escritor.

    Lo diré abiertamente, pues ya aprendí que no es necesario reservarse tanto las cosas: Te seguiré la huella durante todo el año. Espero no perderme algo, por más breve, extenso, serio o casual que sea. Estoy cansada de tanta cursilería, de tanto romanticismo barato, de tanto pseudo-erotismo vulgar, de reflexiones superficiales, de plagios, de falta de “honestidad”, como lo que concluye la protagonista de esta historia. Sí, lo sé, soy exigente. Y también sé que esta queja no es nueva ni singular, pero venir aquí, esta noche, me lo confirmó. No debo leer por compromiso, si algo me empieza aburrir debo dejarlo; sea un libro, un artículo, una noticia u otro bloguero. Te aplaudo por siempre mantener expectante y pensativo al lector. Por atraparlo, por hacer que se cuestione, por hacer que intente ponerse en los zapatos de los personajes para saber qué haría él en su lugar.
    Sé que puedo sonar empalagosa, pero así como somos “geniales” para criticar y decir lo que no nos gusta, también debemos ser abiertos con lo que sí nos interesa. No pretendo que pienses como yo, ni que mis trabajos te interesen como a mí los tuyos. Sólo pienso que debía decirlo ahora o jamás lo haría.

    No es que sea tu mejor narración (aunque sí es buena y atractiva), pero algo me ha hecho “click” luego de leerla. Así que gracias.

    Feliz comienzo de año.

  2. Cuando las sonrisas se quedan congeladas en la mente
    y los momentos de pasión los seguimos viviendo sin que estén calientes …
    Querido
    me has gustado de hombre hoy …
    un beso

  3. Formas distintas de ver las cosas, percepciones distintas, pero personas que al fin y al cabo, se atraen. Más interesante mezcla para aprender el uno del otro.

    Un saludito. Hacía tiempo que no me pasaba por blogger. Tengo grandes ausencias, pero aquí estoy ,de vez en cuando 🙂

    Espero que hayas tenido un buen inicio del año. 🙂

    Hasta otra 🙂

  4. Muchísimas gracias, Kadannek, he cargado la pluma de un azul intenso y tengo apilados un montón de libros sobre fotografía.. veremos lo que sale este año 😉
    Hace año no habría estado de acuerdo contigo, empezaba un libro y llegaba hasta el final, entraba en un artículo y lo recorría varias veces hasta creer entenderlo, cualquier cosa escrita me parecía importante. Ahora sé que no es del todo cierto, que no tenemos tanto tiempo y que debemos ser selectivo. Yo lo soy, y no espero que la gente que entra aquí lo sea menos. A veces nos saldrán las cosas mejor y otras peor, pero siempre intentamos ser honestos en los textos que aparecen aquí, llámalo principios si quieres 🙂

    El texto, bueno, a veces la foto es la excusa para el texto y otras el texto lo es para la foto.. me apetecía contar esa historia y me apetecía poner esas fotos…Con educación se puede decir cualquier cosa, faltaría más

    A veces,Mucha nos aferramos demasiado a esos momentos, intentando repetirlos, intentando que vuelvan a darnos calor, pero rara vez lo hacen y sólo queda la nostalgia de las cosas que no fueron…

    No lo había pensado, María del Rosario, pero quizás haya gente experta en lo contrario, les das algo en color y te lo acaban volviendo gris 🙂

    A veces merece la pena hacer el esfuerzo, Esther, de intentar hablar con personas que son distintas, que no piensan lo mismo o que incluso critican ciertas cosas, como dices se aprende mucho.. Me alegra tu vuelta.

  5. Volver al pasado y pensar lo que pudo ser y no fue…
    A veces pienso que no lo analizamos objetivamente.
    Entonces no éramos los que somos ahora.

    Saludos.

  6. La primera vez que leí esta maravillosa entrada tuya ( ya sabes lo que pensé 😉 pero además… me pregunté ( soy muy curiosas) ¿ por qué todo negro el lado de estos dos estupendos dibujos (mucho más el gótico 😉 ?… ¿es una metáfora porque no encontrabas la luz que buscabas siguiendo el argumento d tu historia? o simplemente una manera de presentarlos? …
    Todos magnificamos las cosas buenas del pasado … yo además olvido todo lo malo, no lo hago conscientemente es que de verdad lo olvido, por eso no hay nada en mi pasado que me atormente pero tampoco soy nada nostálgica. Para mi cada día es una página en blanco por escribir y eso intento hacer … hoy, ahora, este instante …lo demás no existe. Volviendo a tu fantástica entrada te diré soy más de gótico que de románico, me gustan las formas redondeadas, la luz, la esbeltez , el color …de hecho aun más que el gótico me gusta su final en el renacimiento…muchísimo más elegante, incluso el barroco con todo lo recargado que sea a mi me parece puro virtuosismo. Ultima confesión ¿sabes qué? verte asociar honestidad con el frío hierático del románico me desarmó… según eso no debo ser nada honesta porque emocionalmente soy barroca perdida jaja aunque estéticamente por fuera tiro más a minimalista … a lo mejor si saco la media me da para ser un poquito honesta y … mira que lo intento ; )

    Muchos besos BEAU! y
    graaaciaassS!

  7. Aunque suene trillado o hollywodesco esto es la belleza inesperada que por mucho supera las mismas catedrales que forzadamente tenemos que alzar la vista para admirar

  8. Un bello relato… lleno de honestidad, tal y como lo afirmas (no importa que no salga en los textos)

    Luz&Amor

    Isaac

  9. A veces el mundo hace trampas hasta a la propia honestidad.
    A veces el suelo se quiebra y solo esa clase luz , en ojos y sonrisa, nos pueden salvar… Todo eso que no es ni está en un manual.

    Mi abrazo de luz

  10. Esa es la clave Toro Salvaje, los griegos lo tenían claro, no te puede bañar en el mismo río dos veces y todo eso… Vuelve al mismo río, pero no es el mismo río y tampoco tu eres la misma persona. Intentar comprender el pasado desde lo que somos en el presente, no deja de ser una forma de engañarse…

    Es una buena pregunta, María, estuve jugando con varias composiciones y ninguna cuadraba, al final decidí que pondría ese negro como contrapeso a la luz que no acaba de aparecer.
    Creo que haces bien en olvidar todo lo malo, es una buena estrategia de supervivencia, volver siempre sobre tus pasos para tropezar en la misma piedra o, peor, para recordar las veces que has tropezado en ella no es sólo un acto inútil, es una necesidad de sufrir un tanto estúpida, y mira que en las entradas de este sitio jugamos mucho con ello 😉
    En realidad creo que yo sí prefiero el románico, mira por donde. Creo que en el románico había un punto de hombre asustado ante un mundo que no conoce, y que se acerca de forma humilde a buscar respuestas a un ente superior. Todo lo que vino después, desde mi punto de vista totalmente infundado, es intentar ver quién la tenía más larga 🙂 La torre más grande, el pintura con más dorado, el mayor número de naves… Ahí, creo, se perdió un poco el norte… Pero sí, honestidad lo mismo es una palabra demasiado densa…

    Sería bonito, Jo, hacer un travelín desde arriba, buscando a esa pareja hablando de sus cosas, ignorando por completo la belleza que tienen alrededor. Es fácil abstraerse, ¿verdad?

    Muchas gracias, Isaac, me apetecía empezar el año con algo así…

    Soy una persona de buscar respuestas en los manuales, Athenea, pero es verdad que muchas veces me alegro de no encontrar respuestas en ellos. A veces no es bueno saberlo todo…

  11. Semcillamente me encantó.

    Cuento aparte. Me eleva el gótico, al menos ciertas catedrales. Pero el románico es encantador. Tiene algo de infancia en sus pasitos, de elemental, de querible en su sencillez y su discurso.

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